¡Tradición y cariño comestibles! La risa es como el postre, para ella siempre hay sitio. Elaboramos dulces caseros, sin preservantes y con ingredientes de primera.
Todo comenzó cuando Claudia estaba en el colegio, sus brownies eran famosos entre sus amigas y ella siempre los hacía para regalar a familiares o amigos. Es recién en diciembre de 2010 que, con el aliento e insistencia de sus amigas, Claudia se asocia con su hermana Ana y comienzan a venderlos, con un primer nombre, que era “El Taller de los brownies”.
Endulzarte comenzó transmitiendo sabores y olores que se mezclan con recuerdos, donde la tradición, la unión familiar, el compartir y el cariño son parte fundamental en esta aventura.
Cocinar con mi mamá era maravilloso, preparaba todo para los cumpleaños o reuniones familiares, la torta, las trufas, ponderaciones y miles de sándwiches.
Me encantaría compartir contigo todo esto, pero sobre todo ese amor y cariño que implica disfrutar con tu familia, con las personas que amas. Quiero acompañarte en este camino de tradición familiar.