En 1987 abrimos nuestras puertas en la cocina de una casa, contando con un pequeño capital pero con mucho entusiasmo, ofreciendo alfajores hechos con la receta de la abuela, a nuestros familiares y amigos más cercanos. Al poco tiempo, inauguramos nuestra primera casita ubicada en Santiago de Surco, la cual nos permitió endulzarles la vida a todos los peruanos que llegaban a nuestra tienda.
Tras el éxito, decidimos ampliar nuestras instalaciones e implementar una pequeña planta en el garaje de la casa, con el fin de cumplir con la demanda de nuestros clientes. En 1990, la incursión en el mercado fue un éxito y nos permitió aumentar casitas en otros distritos de la ciudad, así como la creación de otros dulces, tales como piononos, budín, brownies, pyes, milhojas, entre otros y productos salados como empanadas, sándwiches y diversos bocaditos para todo tipo de eventos sociales.
Cada día más peruanos nos elegían, lo que nos hizo esforzarnos aún más en seguir brindándoles un producto de calidad. Es así como en 1995 inauguramos nuestra planta ubicada en el distrito de Chorrillos con el fin de poco a poco lograr endulzar el corazón de todos los peruanos.
Tras varios años en el mercado, logramos abrir nuevas casitas en varios distritos de la ciudad de Lima, así como otorgar la primera franquicia exclusiva ubicada en el distrito de San Isidro.
Innovamos en la línea de empacados para aumentar nuestra expansión en supermercados y en el mercado internacional. Es así que creamos a nuestro querido ALFA-PACK (alfajores tradicionales, de maicena y sabor chocolate), con el cual logramos obtener dos premios de Creatividad Empresarial.
Luego de la aceptación del ALFA-PACK creamos el DULCE-PACK (Turrón de Doña Pepa), así como nuestro delicioso manjar blanco.
Con el paso del tiempo decidimos aumentar nuestra variedad de productos, así como abrir nuevas casitas por medio de franquicias en Lima y en diversas ciudades del Perú, lo que nos permitió tener una mayor llegada a nuestros clientes y amigos.
En la actualidad contamos con 21 casitas en todo el Perú y nos sentimos orgullosos de seguir endulzándoles la vida generación tras generación, trabajando con la misma pasión que nos caracteriza desde hace más de 30 años.